7.- ¿Qué hacer a continuación?  
 

Cuando muere la mascota, debes elegir qué harás con sus restos. En ocasiones, en medio de la pena, pudiera parecer que lo más fácil es dejar la mascota en la clínica para que ellos se encarguen. Consulta con la clínica el costo de manejo del cuerpo. Algunos refugios aceptan los restos, aunque muchos cobran una tarifa para deshacerse del cuerpo.

Si prefieres una opción más formal, existen muchas. El entierro en casa es una elección bastante habitual, si cuentas con la suficiente propiedad para ello. Es económico, y te permite diseñar tu propia ceremonia fúnebre a bajo costo. Sin embargo, los códigos de las ciudades a menudo prohíben los entierros de mascotas, y tampoco es una buena opción para quienes rentan o se mudan frecuentemente.

Para muchos, un cementerio de mascotas brinda dignidad, seguridad ypermanencia. Los dueños aprecian el entorno sereno y el cuidado de las tumbas. Los costos del cementerio varían dependiendo en los servicios que elijas, así como en el tipo de mascota que tengas. La cremación es más económica y permite manejar los restos de la mascota en varias formas: enterrarlos (incluso en la ciudad), desparramarlos en su lugar favorito, colocarlos en una urna decorativa en tu hogar, etcétera.

Consulta a tu veterinario, tienda de mascotas, o directorio telefónico para ver cuáles son las opciones disponibles donde tú vives. Considera tu estilo de vida, valores personales y religiosos, tu economía, y tus planes futuros, al tomar tu decisión. También es muy recomendables el planificar en forma anticipada, en lugar de tomar decisiones apuradas en medio de la pena.