8.- ¿Qué debo decirles a mis hijos?  

Tú eres el mejor juez para decidir cuánta información tus hijos pueden manejar sobre la muerte y pérdida de su mascota. No los subestimes, sin embargo. Encontrarás que al ser honestos con ellos sobre la pérdida de tu mascota, podrás contestar algunos miedos y malos entendidos que ellos tienen acerca de la muerte. Es muy importante la honestidad. Si les dices que a la mascota .se la durmió., asegúrate que los niños comprendan la diferencia entre la muerte y el dormir. Nunca les digas que la mascota .se fue., o tus hijos podrían preguntarse qué hicieron ellos para que su mascota se fuera, y podrían esperar con agonía su regreso. Eso también dificulta que un niño acepte una nueva mascota. Deja en claro que la mascota ya no regresará, pero que está feliz y que no sufre.

Jamás asumas que un niño es demasiado joven o grande para sufrir. Nunca critiques las lágrimas de tus hijos, o les digas que .sean fuertes. o que no se sientan tristes. Se honesto sobre tu propia pena, y no trates de ocultarla, o tus hijos podrían sentir que ellos también deben hacerlo. Discute abiertamente cualquier situación con toda la familia, y dale a todos una oportunidad de elaborar su duelo a su propio ritmo.