4.- ¿ Con quién hablar ?  
Si tu familia o amigos aman a las mascotas, ellos entenderán por lo que estás pasando. No escondas tus sentimientos en un esfuerzo de parecer fuerte y tranquilo. Compartir tus sentimientos con otra persona es una de las mejores maneras de ponerlos en perspectiva, y de encontrar formas de manejarlos. Encuentra alguien con quien puedas hablar de cuánto significó para ti tu mascota, y de cuánto la extrañas, alguien con quien te sientas cómodo llorando o compartiendo tu pena. Si no tienes familiares o amigos quienes comprendan, o si necesitas más ayudas, pregunta a tu veterinario o a una sociedad protectora que te recomienden un grupo de apoyo o un terapeuta. Consulta con tu iglesia o en un hospital sobre terapias de apoyo para el duelo. Recuerda, tu pena es genuina y verdadera, y merece apoyo.